Info: Canguro

Prueba aprobada! Tengo canguro! Y la puedo y quiero recomendar a vosotras y vosotros. Es una chica holandesa de 32 años, muy educada, simpática, tiene mucha experiencia con niños y, para mi fue muy importante, es muy tranquila. Tiene un ‘aire’ tranquilo, calmante.

Ahora han sido tres veces que estaba con nosotros, la primera vez para conocernos y luego dos tardes de canguro. Yo detrás de la puerta cerrada de mi despacho les escuché y la verdad es que me he quedado muy a gusto. El niño le da sus sonrisas, habla con ella, duerme a su lado, le gusta jugar con ella y escucharle cantar. Ahora incluso me atrevo, sin ningún problema ni una duda, salir de casa o que salgan ellos a pasear.

Así que, mamás y papás, si os gustaría conocer a una buena canguro, mándame un mail y os pongo en contacto.

Info: Transporte público

En esta página Web de Transports Metropolitans de Barcelona encuentras todos los billetes con sus precios, incluidos los que son para familias monoparentales , indicados con FM. El simple T-10 no viene con descuento.

Confianza

‘Déjame pensarlo, ya le llamaré si quiero pasar.’ Los nervios se manifestaron en la barriga. Estaba hablando con una guardería. Por la tarde tenían sitio, tres horas le podría dejar allí. No quería, pero tenía que hacerlo.

Porque de vez en cuando, como cada uno, tengo que poder trabajar unas horas seguidas, sin interrupciones. Ahora apenas me puedo concentrar.  Media horita de trabajo y suena una llamada por atención, media horita de trabajo y tengo ganas de mimar, media horita de trabajo y a hacer videos para los abuelos. Así no voy a llegar a ningún lado. Y además, estaría bien poder hacer algo con las manos libres. Ya llevamos seis meses juntos, 24 horas al día. No me quejo, al contrario, pero necesito por ejemplo un masaje de la espalda y me gustaría comer palomitas en el cine.

Por eso estaba buscando una guardería para poder dejar mi peque unas horas, dos veces por semana. Los nervios que sentía me dejaron claro que era un paso grande para mí. De kriebels in mijn buik vertelden me dat ik dat toch wel erg spannend vond. Mijn eerste stap naar loslatEl primer paso hacía soltar y confiar en otra persona para cuidar mi hijo.

Esto es una de las dificultades de estar sola en la paternidad, bueno, por lo menos mi paternidad. No puedo salir unas horas y dejar a mi hijo con su padre. Los abuelos tampoco son una opción, porque viven en el extranjero. Tengo muchas amigas, pero también trabajan.

La guardería no le quería coger. La maestra me explicó que sería una experiencia negativa para él, siendo tan pequeño todavía no se puede adaptar a una situación nueva en tres horitas, sin su madre, en un sitio nuevo. Entonces publiqué un anuncio, buscando alguien que está en la misma situación: trabajando en casa y con un bebé. La idea era de, una o dos mañanas cada semana, hacer de canguro de los dos niños uno, mientras el otro puede concentrar en el trabajo. También podría ser divertido para los peques. Pero las únicas respuestas venían de gente bastante lejos. Y entonces veía su anuncio: una mujer holandesa con mucha experiencia con niños pequeños, tanto como canguro como en el campo professional. Estaba buscando una familia para hacer de canguro. Escribimos unos e-mails, nos conocimos y este lunes viene a babysit por primera vez.

Está bien; ella tiene una carisma tranquila y eso es importante para mi hijo. Es como un paso adelante gigante, no solamente para mi bebé, pero también – quizás más – para mí. Me voy a encerrar en el estudio, tal vez con la puerta entreabierta. No para controlarla – pues, quizás un poco, claro que estoy curiosa por cómo es con él – pero para escuchar y ver cómo reacciona mi peque. Pero tampoco quiero estar encima. Soltar. Confiar. En ella. En mi bebé. En mí. Espero que los tres pasemos la prueba del fuego!

Enamorada

Hace mucho que no me siento tan feliz, tan enamorada. Me llena de una felicidad, de un calor, cuando le abrazo; cuando estamos tumbados en el sofá como dos cucharitas; cuando me ríe; cuando le miro su cuerpecito relajado mientras duerma; cuando me mira de reojo para que no me entere cuando estamos los dos sentados en el sofá mirando las noticias; cuando noto de repente su mano en mi piel desnuda; cuando, por la mañana, dormimos juntos una horita más; cuando se ríe a carcajadas por algo simple como el sonido de una bolsa de plástico; cuando está cansado y descansa en mis brazos con su cabecita en el hombro; cuando hace espuma en la bañera y veo el placer y la sorpresa en su cara; cuando le miro mientras esté en los brazos de otra persona; cuando por la noche él ya está durmiendo y miro videos suyos; cuando le acaricio su barriguita desnuda; cuando se duerme mientras esté comiendo; cuando está hablando por sí solo, practicando nuevos sonidos; cuando nos miramos en los ojos y veo que los suyos empiezan a brillar…

Info: Familia monoparental & autónomo

El otro día, por casualidad, me enteré de que si tienes el carnet de familia monoparental y te registras como autónomo, tienes derecho a un descuento. Este descuento depende de cuando nació tu(s) hijo(s). Infórmate en la oficina de la Tesorería de la Seguridad Social!

Seguir respirando

Domingo 23.02hs

En una horita oficialmente empieza el día 3 de enero. El primer lunes del año nuevo. El día en que me siento como si retomara oficialmente ‘la vida’. Pero la vida nunca ha parado. He creado vida, he dado a luz y las últimas doce semanas he vivido una nueva vida. Solo cuatro semanas después del nacimiento de mi hijo – wow, suena muy importante – empecé a trabajar, cuando los días me lo permitieron. Cada uno que tiene hijos sabe cómo son estas primeras semanas y primeros meses. Piensa que no tengo pareja que me ayuda por la tarde y noche y mi madre no está cerca para cuidarle una mañana o tarde. Recuperar de una cesárea, cuidar un lactante, ser ama de casa, tener una vida social, coger unas horas para trabajar detrás del portátil…

Pero lo hago y logro bastante bien, si me permites decirlo.

Y ahora, mientras escribo este blog, el pequeño está en su cuna. Su naricita presionada contra un peluche, naranja y suave. Le he leído un poco de un libro, le he mojado la carita con besos y le he dicho que le quiero. Estoy en mi estudio, que está al lado de su dormitorio. Son seis pasos hasta su camita. Del portátil suena música de piano, muy suave. Son nanas, pero a mí también me gustan. Dejo a mis pensamientos que se fijan en el día de mañana.

Mañana hace una semana que me dije que durante una semana podía hacer lo que me dio la gana. Que el lunes volvería a trabajar. Me espera la traducción de una revista. Pero nada más. No tengo otra cosa que hacer. Mañana empieza la parte que más me cuesta de todo mi trabajo: buscarlo. Adquisición. Un nuevo año. Una cuenta nueva, una agenda vacía. Y mientras lo asumo, empiezo a dudar. Lograré? Puedo seguir haciendo mi trabajo? Puedo cuidar a nosotros dos? Puedo ofrecer a mi hijo una buena vida, ropa, juguetes, ir de vacaciones? Ninguna responsabilidad fue tan grande. Ningún desafío tan enorme.

Inspira. Espira. Inspira. Espira.

Momento de felicidad

Me gustaría salir a dar un paseo. Bueno, también me gustaría dormir un rato. O descansar en el sofa, mirando la tele. Pero también quiero recoger la casa, hacer agujeros con el taladro para colgar cosas en el dormitorio. Y realmente debería hacer un poco de trabajo. Pero me dirijo a la cocina. El día antes de ayer ya quería cocinar algunas platos y congelarlos. Lo dejaba para ayer. Pero ayer me pegué una siesta después de la comida; me desperté después de dos horas y ya no tenía ganas de cocinar.

No quiero dejar solo al pequeño en el salón y le llevo a la cocina. Allí le pongo a mi lado en el suelo en su maxi-cosi. No está de acuerdo con esta sitiación y empieza a llorar. Mientras corto el pimiento pongo un pie en la silla y lo muevo suavemente. Sigo cortando, lavando y pelando y cuando, después de unos quince minutos, miro hacía abajo, veo un bébé durmiendo. Pero no quiero que duerma! Luego vamos a dar una vuelta y dormirá también. Así no dormirá por la noche. Pongo la radio y empiezo a cantar. No funciona. Sigue dormidito. Remuevo la salsa, lavo unos platos y sigo cantando. Entonces suena la voz del cantante de UB40. Red red wine, stay close to me… más de la letra no conozco. Siempre canto algunas palabras, segura que está mal. Mis pensamientos viajan rapidamente al pasado, hace veinte años.

Estoy en la escuela de danza. Disfruto en la pista de baile en los brazos de mi pareja, uno de mis primeros novios. Hacemos el quick-step (foxtrot) y volamos sobre la pista. Desde entonces, siempre cuando escucho UB40 me entra una sensación agradable y caluroso. Veo hacía abajo y miro mi ‘bicho’ disfrutando de su sueño. Con cuidado le cojo en mis brazos y se esconde con su cabeza en mi cuello. Con mis brazos alrededor su cuerpecito caluroso me muevo al ritmo de la música por la cocina. Canto Red red wine, it’s up to you, don’t let it…realmente no conozco la letra… ‘Mamá sigue ya años sin conocer la letra. Qué tonta, no?’ le susurro al lado de su oreja.  Su manecito agarra con fuerza la camiseta que llevo, se mueve la cabeza y se pone cómodo y a gusto de nuevo, y sigue durmiendo mientras nos movemos por la cocina, bailando tranquilamente. Cierro mis ojos, me olvido de todo lo que tengo que y debería hacer. Mis brazos se cierran un poco más alrededor del pequeño. Ahora siento. Soy muy consciente de mi bébé, más de cien por cien, y noto el calor corriendo mis venas. Felicidad, de pura forma.

Info: Cheque-bébé

Ya queda poco, pero el cheque-bébé de 2500 euros todavía existe. Y para una familia monoparental hay un extra de 1000 euros.

En la página Web de hacienda se puede descargar los modelos 140 y 141. El 140 es para el cheque-bébé y una deducción en el IRPF por maternidad . El 141 es solamente para recibir el pago único del cheque-bébé. El modelo 140 solamente puedes usar cuando estás cotizando.

Además, para recibir los 1000 euros extra hay una condición: en 2009 tus ingresos no pueden superar los 12.239,66 euros. La teleoperadora del INSS me informó que si supera unos cien euros, igualmente no pasa nada. Pero con (por ejemplo) 14.000 ya te puedes olvidar del extra.

El formulario lo entregas en una oficina del INSS o directamente en hacienda, que es lo que recomienda el INSS. En Barcelona te puedes dirigir por ejemplo a las oficinas en la Plaza Letamendi.

Junto con el modelo 140/141 (duplicado!) entregas la declaración de la renta del 2009 o cualquier otro documento que consta tus ingresos, el libro de familia, el NIF/NIE.

Info: Prestación madres solteras en Catalunya II

Para hacer la solicitud tendrás que presentar:

* NIE/NIF original + copia

* Libro de familia + copia

* Empadronamiento (certificado de convivencia)

* Este formulario rellenado: http://www20.gencat.cat/docs/dasc/02Serveis%20i%20tramits/11Impressosiformularis/Catala/personesfisiques/02Families/20413_v2.pdf

Dónde? Si vives en Barcelona puedes dirigirte a:

- Carrer de Tarragona, 141-147 – lunes-jueves, 9-13.30 y 15-17,  viernes, 9-15

- Carrer Nou de Sadurní, 5 – lunes-viernes, 8.30-14.00, martes, 16.30-18.00

Fin de era

It’s the end of an era. Quizás reconoces estas palabras, pronunciadas mucho en series y películas, a veces en plan serio, a veces en plan gracioso. En este caso es una verdad.

Hace trece años y medio, fue una mañana fría de un sábado en febrero, me fui al mercado para comprarme frutos secos. Allí encontré lo que parecía una bolita de lana, muy descuidada. Estaba atada con una cuerda, temblaba, chillaba suavemente, y, cuando cuento esta historia siempre digo que me preguntó si podría irse a casa conmigo. La bolita de lana obviamente no habló, pero sus ojos sí.

La bolita de lana era un perro, un cachorrito de unas seis semanas. El cachorro se hizo adolescente y adulto y me ha acompañado a por todos lados: entrevistas, de vacaciones, de visita, a la terraza, de casa a casa a casa al extranjero. No era un perro chulo. Le gustaba ir de macho, ladraba y gruñía a los perros más grandes y peligrosos, si iban con correa. Pero venía corriendo para esconderse detrás de mis piernas cuando otro perr(it)o le ladraba o perseguía. Era leial, protector de su manera, y siempre alegre y lleno de vida. Con sus trece años y medio la gente todavía pensaba que era un cachorro. Era obediente, tenía un vocubulario impresionante de tres idiomas y ganó los corazones de los amantes de gatos y de los que odian a los perros. Eran sus ojos, que cada día de su vida instigaron a la gente en la calle hablarme del ‘lobo blanco’. Trece años y medio su presencia en mi alrededor, cada día, cada noche.

No tenía ni idea de lo que está ocurriendo en la barriga. Hay animales que lo perciben, él no. A veces le enseñe la panza, empujé su nariz hacía ella, pero le daba igual. Quizás no quería saber nada de ella, también es una posibilidad. Porque claro, el mini en la panza no era mi baby, sino el baby fue él. Hace unos años empecé a usar este nombre cariñoso: Baby. Se hizo un abuelito con sus problemillas, pero siempre era mi Baby. Un perrito dependiente que siempre quería estar donde yo estaba, que a veces meaba en mis cortinas cuando se enfadó por no poder acompañarme si me fui de casa sin él. Como un niño pequeño mimado. Alguna vez le he animado a ladrar al lado de la barriga, para que el otro baby le escuchara. Dicen que así un nonato puede acostumbrarse al ruido y luego, después de haber nacido, puede seguir durmiendo sin asustarse. Pero el baby que dentro de poco tiempo vendrá a nuestro mundo nunca conocerá el otro Baby. Baby ya no está. En mis fantasías me veía con mi familia – madre, hijo, perro – en un parque o en la playa. Y si soy sincera, también me veía peleando con el carrito en una mano y el perro tirando la correa (‘quiero oler a la perrita al otro lado de la calle!’) en la otra. Todo formaría parte de la nueva situación. Pero, mi familia empezará un poquito más pequeña: madre e hijo. Porque antes de que empiece una época muy especial en un mes y medio/dos meses, otra época ha terminado.

Así que ahora lloro por un Baby, me río pensando en los muchos recuerdos que  le tengo, y al mismo tiempo espero con mucha ilusión el otro baby, y los recuerdos que vamos a hacer él y yo.