Confianza

‘Déjame pensarlo, ya le llamaré si quiero pasar.’ Los nervios se manifestaron en la barriga. Estaba hablando con una guardería. Por la tarde tenían sitio, tres horas le podría dejar allí. No quería, pero tenía que hacerlo.

Porque de vez en cuando, como cada uno, tengo que poder trabajar unas horas seguidas, sin interrupciones. Ahora apenas me puedo concentrar.  Media horita de trabajo y suena una llamada por atención, media horita de trabajo y tengo ganas de mimar, media horita de trabajo y a hacer videos para los abuelos. Así no voy a llegar a ningún lado. Y además, estaría bien poder hacer algo con las manos libres. Ya llevamos seis meses juntos, 24 horas al día. No me quejo, al contrario, pero necesito por ejemplo un masaje de la espalda y me gustaría comer palomitas en el cine.

Por eso estaba buscando una guardería para poder dejar mi peque unas horas, dos veces por semana. Los nervios que sentía me dejaron claro que era un paso grande para mí. De kriebels in mijn buik vertelden me dat ik dat toch wel erg spannend vond. Mijn eerste stap naar loslatEl primer paso hacía soltar y confiar en otra persona para cuidar mi hijo.

Esto es una de las dificultades de estar sola en la paternidad, bueno, por lo menos mi paternidad. No puedo salir unas horas y dejar a mi hijo con su padre. Los abuelos tampoco son una opción, porque viven en el extranjero. Tengo muchas amigas, pero también trabajan.

La guardería no le quería coger. La maestra me explicó que sería una experiencia negativa para él, siendo tan pequeño todavía no se puede adaptar a una situación nueva en tres horitas, sin su madre, en un sitio nuevo. Entonces publiqué un anuncio, buscando alguien que está en la misma situación: trabajando en casa y con un bebé. La idea era de, una o dos mañanas cada semana, hacer de canguro de los dos niños uno, mientras el otro puede concentrar en el trabajo. También podría ser divertido para los peques. Pero las únicas respuestas venían de gente bastante lejos. Y entonces veía su anuncio: una mujer holandesa con mucha experiencia con niños pequeños, tanto como canguro como en el campo professional. Estaba buscando una familia para hacer de canguro. Escribimos unos e-mails, nos conocimos y este lunes viene a babysit por primera vez.

Está bien; ella tiene una carisma tranquila y eso es importante para mi hijo. Es como un paso adelante gigante, no solamente para mi bebé, pero también – quizás más – para mí. Me voy a encerrar en el estudio, tal vez con la puerta entreabierta. No para controlarla – pues, quizás un poco, claro que estoy curiosa por cómo es con él – pero para escuchar y ver cómo reacciona mi peque. Pero tampoco quiero estar encima. Soltar. Confiar. En ella. En mi bebé. En mí. Espero que los tres pasemos la prueba del fuego!

Advertisement

Una Respuesta a Confianza

  1. vaya que raro que te hayan dicho que no a la guarderia! yo he visitado un monton y casi todas me parecen maquinas para hacer dinero: espacios minimos, personal minimos y con cara de aspirante suicida, acogida a cuanquier hora basta que pagues..tenia que ser muy buena esa guarderia!

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s