Archivo de la etiqueta: banco de semen

Info: Banco de semen

Esta entrada es para la mujer que desea ser madre soltera por elección. Para ella que por cualquier razón decide que ha llegado la hora de ser mamá, y que ya no quiere esperar ni un día más. Para ella que decide que va a intentar quedarse embarazada, aunque no tiene pareja.

Hay varias opciones: hay mujeres que se buscan un rollo de una noche en un bar, pero está claro que allí hay riesgos de salud. Hay las que tienen un amigo que está dispuesto a donar su semen. Será el papá, o no, depende de lo que quieren los dos. Para las que no tienen donante, que quieren ir por un camino seguro, y que además están dispuestas de pagar algo de dinero, hay bancos de semen.

Allí también hay opciones. Puedes simplemente comprarlo, llevártelo a casa y hacer la inseminación tú misma, o puedes entrar en el proceso de inseminación ‘clínica’.

Si buscas ‘banco de semen’ en el motor de búsqueda Google, aparecen miles de páginas. Bancos de semen en España, en todo el mundo, de vacas y otros animales. Aquí te doy la información de algunos que destacaron (en orden aleatorio). Si te atreves a saber más información sobre cómo buscar el donante, cuánto vale comprar el semen, hacer la inseminación, etcétera, solamente hace falta llamar o mandar un mail a uno (o más) de los centros. Pregunta también a tu ginecólogo qué te sabe decir sobre el tema. Quizás te puede recomendar un médico y un centro.

Cefer (www.institutocefer.com) tiene un centro médico en Barcelona, Valencia y Lleida. El correo electrónico: info@institutocefer.com. El teléfono del centro en Barcelona: 93 254 60 70. En la página Web en el apartado ‘Solteras/Singles’ puedes leer: La mujer sin pareja masculina que desea tener hijos puede recurrir al Semen de Banco para quedar gestante. Es legal en España.

Fertilab (Institut Català de Fertilitat) (www.fertilab.org) está en Barcelona: 93 241 14 14 y info@fertila.eu. En su página Web no hay información para o sobre madres solteras, pero sí que asisten también a ellas.

IVI (www.ivi.es) tiene centros por todo el mundo, y también uno en Barcelona: 93 206 30 00 (mira el apartado ‘Centros’). Si rellenas un formulario (http://www.ivi.es/pacientes/pedir-cita.aspx) en línea, se pondrán en contacto contigo.

Fivclínic (www.fivclinic.es) es la unidad de reproducción asistida del Grupo Hospital Clínic de Barcelona: 93 227 57 44 y fivclinic@clinic.ub.es. También abren los sábados y domingos, de 10h a 13h.

Institut Marquès (www.institutomarques.com) también es una clínica en Barcelona: 93 285 82 16 y infonacional@institutomarques.com.

El European Sperm Bank (www.europeanspermbank.com) tiene una página Web que está en inglés, alemán, francés, italiano, pero falta la opción de leerlo en castellano (para que lo sepas). Allí en el ‘Donor List’ puedes leer la información de los donantes ‘abiertos’ y anónimos. En el apartado ‘Fees’ ves los precios de las varias opciones. Cuanta más información te gustaría saber del donante (por ejemplo ver una foto de cuando era bebé o escuchar una entrevista de video), cuanto más pagas. Te pueden mandar el semen que has elegido a tu casa para que hagas la inseminación tú misma.

Trendy madre soltera

(mayo 2010)

‘¿No comes pescado crudo?’ me pregunta una amiga. Estamos en uno de estos sushi-wok-bufet asiáticos, acompañadas por un grupo de hombres con quien comparte un espacio de trabajo. Mis dedos apuntan mi barriga y le respondo: ‘Por un tiempo no.’ Unos segundos pasan y veo que empieza a entenderlo. Se limpia la boca y exclama sorprendida: ‘¿De verdad? ¡No me digas! Había visto tu barriguita, pero pensaba que habías engordado. Incluso me reí, porque me gusta cuando las mujeres en mi alrededor se engorden, igual que yo.’ Su inesperada sinceridad me hace reír a carcajadas. ‘Pero si tú misma tienes dos hijos, percibes la diferencia, ¿o no?’ ‘Cuando iba detrás de ti en las escaleras, sí que me di cuenta de que todavía tengas un pequeño culet,’ admite de mala gana.

Uno de los hombres en la mesa me felicita y me pregunta por el padre. ‘No le conoces,’ le digo. Se ríe: ‘Listilla, eso lo entiendo, pero ¿quién es?’ Me trago el bocado de rollo de primavera que tengo en la boca y le respondo de manera contenta: ‘No te lo tomes muy personal, pero no es ningún asunto tuyo. Tampoco importa, el padre no tiene papel. Lo voy a hacer sola.’ Me mira como si viese agua ardiendo, con una mirada atontada. Mi amiga dice en voz demasiado alta, para que se entere toda la mesa, que existen bancos de semen y que me he buscado un donante. ‘Es madre soltera,’ añade. Veo caras sorprendidas sobre los platos llenos de sushi. Algo aturdida por sus inesperadas e indeseables palabras tomo otro bocadito del rollo de primavera y decido no prestarle más atención al tema.

En realidad, solamente algunas personas saben cómo fue que me quedé embarazada. Si fue un ex-amante (¿y cuál?), si fue un donante, si lo hice con un conocido en casa o a través de un banco de semen español u holandés, anónimo o no, si fue un rollo de una noche, un accidente con un condón roto, si fue a propósito, etcétera. ¿Que si fue una cosa planeada o no? Dejo a todo el mundo que piense su guión favorito. Es que, para el mundo exterior no tiene importancia. A parte de los pocos ‘conocedores’, la verdad quedará entre mi hijo y yo. El padre de mi peque no está. Soy, o seré, madre soltera.

Creo que hoy en día, y sobre todo en Holanda, es trendy, a lo último, tener un hijo aunque estés sola. Pero no soy una que sigue las últimas tendencias y nunca abogaré una auténtica moda de madres solteras. Mis vecinos, mayores y antiguos, me miran piadosamente: la pobre chica preñada, completamente sola en esta dura época de crisis. A mis padres también les hubiera gustado que fuera chapada a la antigua, pero no obstante están contentos de que su nieto esté de camino. Creo que todas mis amigas me soportan, unas con más confianza que otras. Y mi ginecóloga emancipada ni siquiera me ha preguntado dónde está el padre, o si existe. No tiene importancia para ella. Es una mujer moderna en un país católico, y en este aspecto la Barcelona liberal es su ciudad.

¿Y yo? Creo que en este momento soy la única persona cuya opinión realmente importa. Mientras siga creyendo en mi misma. ¿Fácil? No. ¿Imposible? Tampoco. Tantas me precedieron y muchas me seguirán. Sobre todo si persevera la ‘moda’ de madre soltera.

Unas semanas después estoy con mi padre en nuestro sitio favorito de comer. Como siempre, el encargado nos invita una copa después de la comida. Le sirve a mi padre una copa de cava y a mí una copa vacía con una botella de agua. Protesto suavemente. El encargado y yo, alguna vez hemos tenido una cita. No fue un éxito rotundo, pero sí que es un hombre muy simpático. Desde entonces siempre nos decimos que pronto iremos a escuchar un concierto de jazz. Al salir del restaurante me dice ahora: ‘Que te vaya bien.’ Le contesto: ‘Escucha, aunque esté embarazada todavía podemos salir a escuchar música y bailar.’ Me ofrece una risa y promete de llamarme. Salir con alguien, ¿por qué no? Soy madre soltera, con mayúscula S.

(mayo 2010)